jueves, 21 de julio de 2016

creo que estoy fuera de época, me parece que la gente abandonó del todo los blogs y se mudó a otros espacios más exhibicionistas e instantáneos. no tengo nada en contra ellos, pero de sólo pensar en esa velocidad, se me fragmentaría el cerebro en mil pedazos. el cerebro, la mente, ¿qué es la mente? mi analista, que es médico, está muy indignado con los libros escritos por neurólogos que hablan de "la mente". se pusieron de moda las neurociencias y ahora todo es la mente la mente la mente. la gente medita para aquietar la mente (siempre que diga la mente lo diré entre comillas imaginarias, para no contradecir al hombre que lleva los carriles de mi mente), toma pastillas para aquietar la mente, drogas para proyectar la mente y así. realmente qué problema es la mente, comillas. ¿a qué quiero llegar con esto? creo que no tiene sentidos. son sólo juegos de la mente. ahora son las vacaciones de invierno y paso los días durmiendo bien y perdiendo el tiempo. y me comprometí conmigo misma: estoy enamorada de un anillo que me regalé. es de herkimer de la Patagonia, una piedra prima del cuarzo. mi herkimer tiene una particularidad: es transparente, como un cuarzo sin niebla, pero adentro tiene manchas negras: son sedimentos que quedaron dentro cuando la piedra estaba en su formación. 

lunes, 18 de julio de 2016

Contra todos los males de este mundo

Vamos a buscar
al enorme dragón
a su morada entre las ruinas de oro.

La noche nos guía
al sol se asomará
y al volverse 

lo obligaremos 
a dar su corazón
a dar el antídoto
contra todos los males de este mundo.

Vamos a buscar
aquel viejo tiburón
a las profundidades del mar de la sangre.

La marea misma
nos guiará
y al cambiar
lo obligaremos 

a dar su dirección
a dar en antídoto
contra todos los males que hay aquí.

Vamos en procura
de un genio tirador
que pruebe con nosotros o busquemos la forma
de algo que nos cure la preocupación
algo que nos sirva
contra todos los males de este mundo.


Spinetta, 1981

jueves, 14 de julio de 2016

qué libro inmensamente sanador es Hasta que puedas quererte solo, de Pablo Ramos. no entiendo por qué no llegué antes a su literatura, por qué nadie me lo recomendó. por qué por qué por qué.

ayer en la escuela hubo una jornada sobre bullying. cuántos chicos pasan por eso y sufren tanto. es difícil. es una crueldad muy inherente a una parte del espíritu humano, algo de su oscuridad sin resolver ni asumir. después de conversar y de ver algunos videos, cada año tenía que hacer un afiche en el que sintetizaran lo que habían elaborando personal y grupalmente sobre este tema. me tocó estar con los chiquitos de primer año. su idea: recortaron de revistas a muchas personas, todas distintas, de distintas edades, colores, formas corporales, nacionalidades, e hicieron una especie de mar de gente. arriba, pusieron con letras gordas: Más respeto Menos maltrato. entre todas esas personas que recortaron de revistas viejas, había una foto de Fernanda Laguna, en el balcón de su casa, lleno de hojas secas de otoño, con calzas de leopardo, ojotas con medias, haciendo anteojos sobre su cara con sus manos. no me imagino una imagen mejor para representar a los poetas: tapados por la naturaleza, gestualizando entre las personas.

miércoles, 13 de julio de 2016

viernes, 8 de julio de 2016

Bicentenario de la independencia

La Patria


Esta tierra sobre los ojos,
este paño pegajoso, negro de estrellas impasibles,
esta noche continua, esta distancia.
Te quiero, país tirado más abajo del mar, pez panza arriba,
pobre sombra de país, lleno de vientos,
de monumentos y espamentos,
de orgullo sin objeto, sujeto para asaltos,
escupido curdela inofensivo puteando y sacudiendo banderitas,
repartiendo escarapelas en la lluvia, salpicando
de babas y estupor canchas de fútbol y ringsides.

Pobres negros.

Te estás quemando a fuego lento, y dónde el fuego,
dónde el que come los asados y te tira los huesos.
Malandras, cajetillas, señores y cafishos,
diputados, tilingas de apellido compuesto,
gordas tejiendo en los zaguanes, maestras normales, curas, escribanos,
centroforwards, livianos, Fangio solo, tenientes primeros,
coroneles, generales, marinos, sanidad, carnavales, obispos,
bagualas, chamamés, malambos, mambos, tangos,
secretarías, subsecretarías, jefes, contrajefes, truco,
contraflor al resto. Y qué carajo,
si la casita era su sueño, si lo mataron en
pelea, si usted lo ve, lo prueba y se lo lleva.

Liquidación forzosa, se remata hasta lo último.

Te quiero, país tirado a la vereda, caja de fósforos vacía,
te quiero, tacho de basura que se llevan sobre una cureña
envuelto en la bandera que nos legó Belgrano,
mientras las viejas lloran en el velorio, y anda el mate
con su verde consuelo, lotería del pobre,
y en cada piso hay alguien que nació haciendo discursos
para algún otro que nació para escucharlos y pelarse las manos.
Pobres negros que juntan las ganas de ser blancos,
pobres blancos que viven un carnaval de negros,
qué quiniela, hermanito, en Boedo, en la Boca,
en Palermo y Barracas, en los puentes, afuera,
en los ranchos que paran la mugre de la pampa,
en las casas blanqueadas del silencio del norte,
en las chapas de zinc donde el frío se frota,
en la Plaza de Mayo donde ronda la muerte trajeada de Mentira.
Te quiero, país desnudo que sueña con un smoking,
vicecampeón del mundo en cualquier cosa, en lo que salga,
tercera posición, energía nuclear, justicialismo, vacas,
tango, coraje, puños, viveza y elegancia.
Tan triste en lo más hondo del grito, tan golpeado
en lo mejor de la garufa, tan garifo a la hora de la autopsia.
Pero te quiero, país de barro, y otros te quieren, y algo
saldrá de este sentir. Hoy es distancia, fuga,
no te metás, qué vachaché, dale que va, paciencia.
La tierra entre los dedos, la basura en los ojos,
ser argentino es estar triste,
ser argentino es estar lejos.
Y no decir: mañana,
porque ya basta con ser flojo ahora.
Tapándome la cara
(el poncho te lo dejo, folklorista infeliz)
me acuerdo de una estrella en pleno campo,
me acuerdo de un amanecer de puna,
de Tilcara de tarde, de Paraná fragante,
de Tupungato arisca, de un vuelo de flamencos
quemando un horizonte de bañados.
Te quiero, país, pañuelo sucio, con tus calles
cubiertas de carteles peronistas, te quiero
sin esperanza y sin perdón, sin vuelta y sin derecho,
nada más que de lejos y amargado y de noche.

Julio Cortázar

domingo, 3 de julio de 2016

dos películas

que vi y me encantaron, durante este fin de semana de lluvia:


Recuerdos de Serge


El jardín secreto